Comentarios de libros, charlas y seminarios periodísticos

Archivo para octubre, 2010

Nuevas fronteras

  Cada vez es más común el hágalo-usted-mismo en la generación de noticias y hoy se bautiza como periodismo ciudadano. Todo el mundo puede realizar y colgar su reportaje en la red. Esta realidad se puede concebir como un problema o también, quizá, como una herramienta. (más…)

Invertir en medios locales

Los medios de calidad necesitan un apoyo económico de calidad. No importa el ámbito geográfico que abarquen, ni tampoco si son impresos o digitales. El dinero es lo que prima. A la hora de leer una información en cualquier medio o cibermedio resulta fácil adivinar cual de ellos tiene detrás unos pilares económicos que lo sustentan.

Un ejemplo de una manera sencilla y barata de crear un medio hiperlocal online lo constituye PeriodistasHOY. A la red de portales “HOY” le dan vida estudiantes y ciudadanos. Para los futuros periodistas supone unas prácticas en un medio digital de su ciudad y para los vecinos se convierte en un portal de información más. Recurrir a vecinos, bloggers y estudiantes de periodismo es la solución más fácil a los problemas económicos de las empresas que sustentan los medios de comunicación. Una mala solución. Cuando un medio local tiene a sus espaldas una pequeña pero eficiente redacción se nota. Además los lectores/usuarios aprecian las buenas noticias, los vecinos participan más en periódicos digitales donde los reporteros dan las noticias.

Los medios provinciales cada vez más utilizan noticias nacionales o internacionales. Ellos tampoco invierten en periodistas que ofrezcan buenos reportajes locales, entrevistas interesantes o crónicas sobre lo que pasa en su ciudad. Las grandes agencias de comunicación se lo llevan todo y a ellas tampoco les interesa el ámbito local. Algunos de estos pequeños medios se van haciendo un hueco, poco a poco. Sólo necesitan un voto de confianza. ¿Quién les ayudará a mantenerse a flote? Esto es otra cosa.

Dan Gillmore es considerado uno de los “padres” del periodismo ciudadano. Afirma que el periodismo ciudadano es una herramienta más para el periodista, no un sustitutivo del buen periodismo.

La salvación del periodismo local: Hiperlocalidad y participación ciudadana

¿Hay esperanza para el periodismo local? La respuesta es sí. El ciudadano interconectado con el mundo, ávido siempre de información, no sólo quiere saber qué ocurre a su alrededor, sino que exige más información  y de calidad.  Por ello, los diarios locales deben  centrarse, incluso más que los periódicos nacionales, en las nuevas tecnologías. La razón es sencilla: La baza con la que juegan estos periódicos es la cercanía con el vecino, y nada como Internet permiten un contacto tan directo. Encuestas, comentarios, participación a través de redes sociales…  El papel también  puede explotar dicha proximidad de múltiples maneras:  Aumentando las cartas al director y los artículos de opinión, y permitiendo la participación de los lectores locales en los contenidos, lo que fomentaría el periodismo ciudadano y ahorraría costes a la empresa.

Ejemplo de diario digital que aporta informaciones útiles para la vida diaria

Además, estos contenidos deben evolucionar. Los diarios locales necesitan concretar aún más sus informaciones sin dejar a un lado la que afecte a toda la ciudad, pero en la era de la información, su supervivencia reside en los grupos concreto de públicos que pueden llegar a formar una pequeña gran audiencia muy rentable que atrae otro  tipo de publicidad: La de los comercios situados en las distintas calles y barrios de una ciudad. Este nuevo periodismo, llamado hiperlocal, debe proporcionar informaciones útiles para el ciudadano, que le faciliten su relación con el entorno.                  

El periodismo hiperlocal será rentable para los diarios online

En el futuro de la información local e hiperlocal, las nuevas tecnologías como el iPad son fundamentales. Son los soportes del futuro donde Internet es el jugador principal. Los diarios online deben engarzarse con las aún rentables ediciones en papel y deben estar muy actualizados. Han de ser sitios muy visuales.  Aunque, en algunos casos, aún queda mucho por hacer , la oportunidad de un periodismo local de vanguardia, de calidad y rentable,  existe;  y sólo está esperando  a ser descubierta para pasar a formar parte de un futuro que evoluciona sin pararse a mirar qué se queda en el camino.

La cercanía del problema

 

El recorte de gastos que han sufrido la mayor parte de los periódicos  de índole local, provincial y nacional, ha supuesto una disminución masiva de periodistas en activo. Producir información sale caro. Esta situación deriva en la imposibilidad que las redacciones tienen para cubrir todo suceso o evento diario, lo que implica que cada vez se recurra, con mayor frecuencia, a las notas de agencias de noticias u oficinas de comunicación de instituciones. A su vez, estas empresas ya salen beneficiadas mediante sus notas de prensa y no tienen que recurrir a las inserciones publicitarias para que su presencia quede latente entre los ciudadanos.

La situación, focalizada al ámbito local aumenta en gravedad. Este tipo de periodismo encuentra su razón de ser en lo emotivo, lo cercano y lo conocido para el lector. Entonces, ¿el gran fallo reside en que, por falta de recursos, el periodista local no se acerca lo suficiente a la información que el ciudadano reclama o, si lo hace, no puede publicarse a diario por esta misma razón?

El periódico Ciudad de Alcoy acerca a los habitantes de esta localidad amplia información sobre la misma. Desde extensos reportajes sobre importantes obras públicas que se encuentran en ejecución hasta el más mínimo detalle de lo que sucede en el ámbito de la política alcoyana. Sin embargo, el Ciudad no se encuentra en el quiosco todos los días.   Los miércoles y viernes el diario no se edita y, durante el verano, tras finalizar la liga de fútbol, tampoco ve la luz los lunes. Además, la edición digital hay que abonarla mediante SMS.

Una de las bazas favorables al periodismo local recae en la facilidad con la que cualquiera puede convertirse en prosumer. La fabricación y el consumo de información del entorno de cada uno, de manera digital y mediante redes sociales, principalmente, puede que ayude a concluir esta crisis.

Paula Cortés Romá

Conciencia 2.0

Durante la hegemonía del papel, la oferta informativa ha estado supeditada a un número de páginas y prácticamente todos los periódicos ofrecían la misma información. Ahora, el lector decide. Gracias a los RSS, Google y las grandes redes sociales como Facebook y Twitter, el usuario-consumidor de noticias se convierte en el gestor de su propia información.

Internet supondrá, en un futuro próximo, la extinción del reinado del papel. ¿Cuándo llegará ese momento? Cuando la rentabilidad llegue a la web, ya sea a través de contenidos pay per view (sin mucho éxito todavía) o cuando la publicidad sea suficiente para sustentar un cibermedio. El gran problema de la comunidad digital sigue siendo la alta competencia luchando por una misma audiencia. Por eso el futuro del periodismo online está en la información concretada a un determinado nicho de especialización y el periodismo hiperlocal, que ya triunfa en EE.UU y comienza a despuntar en grandes ciudades de España; así como en la participación de los ciudadanos en la creación de noticias.

Pero en España aún queda mucho por hacer. Las ediciones digitales de los grandes medios como El País o El Mundo no han sabido adaptar sus contenidos a la web. A menudo se puede encontrar la misma noticia en papel que online y pueden llegar a ser textos muy largos y farragosos para leer en un medio en el que prima la inmediatez y la brevedad. Además, la participación ciudadana no está tan arraigada como en EE.UU y es fundamental para terminar de formar esta conciencia 2.0 necesaria para el éxito del periodismo del futuro, un futuro que pasa por la información de calidad, especializada y capaz de diferenciarse del resto para convertirse en seña de identidad de su medio, en la expresión de una marca.